Esopo, se supone que fue un famoso escritor de fábulas. No está probada su existencia como persona real. Diversos autores posteriores sitúan en diferentes lugares su nacimiento y la descripción de su vida es contradictoria. Hasta la época en que vivió también varía según los autores aunque todos ellos coinciden en que vivió alrededor del 600 a. C.
Las fábulas de Esopo pertenecen a lo que se denomino la época arcaica, éstas toman su fuerte en los relatos populares y es considerada por algunos autores como una sátira.
La estructura de la fábula esópica ha sido definida por varios autores, pero la más completa se le atribuye a Nojgaard quien “distingue en la narración tres elementos o momentos imprescindibles: 1) La situación de partida en que se plantea un determinado conflicto, entre dos figuras generalmente animales; 2) la actuación de los personajes, que procede de la libre de los mismos entre las posibilidades de la situación dada, y 3) la evaluación del comportamiento elegido, que se evidencia en el resultado pragmático, el éxito o el fracaso producido por tal elección”*.
En sus fábulas hay una enseñanza moral, no una doctrina. Recogen experiencias de la vida cotidiana que forman un conjunto de ideas de carácter pragmático.

